Además de superarse a sí mismo, David tuvo que aprender a nadar junto a tiburones y ballenas, a plantearse la vida como un reto en un entorno adverso lleno de obstáculos y peligros. El primero, por sus malformaciones en la infancia. El segundo, por una carrera difícil vacía de oportunidades. Y, el tercero, por tiburones de traje que hacen todo lo posible por aprovecharse del momento. Sin embargo, el mejor antídoto es trabajar con constancia y discreción, inventar un camino donde no hay nada y surcarlo. Emprender, como lo llaman muchos; retarse para David Meca.

Fotos
Publica un comentario

Detalles del ponente
Eventos del ponente
Otros eventos que te podrían interesar.
29/05/2020
Vivencia 2020. El valor de las experiencias.